Navidades sin Cesta
En esta sociedad tan competitiva, al jubilarse, uno se convierte en un proscrito social y, de ser alguien respetado, se transforma en una persona invisible hasta para quienes ayer le adulaban. Por eso, jubilado y con la jodida crisis económica aplastándonos, éste será el primero que celebre las fiestas sin recibir ninguna cesta de Navidad.
